Hace 6 meses atrás....
Cuando me iba a imaginar que algo así podía pasar.
Es una situación dramática. Que toquen a la puerta de tu casa a las 11 de la mañana diciendo que a tu padre le ha ocurrido un accidente, aparentemente lo habían atropellado mientras andaba en bicicleta por av. recoleta, pero no hay ninguna prueba de que eso haya ocurrido realmente ya que no hubo testigos, razón por la cual no realizamos los trámites para que investigaran el caso.Bueno, yo estaba durmiendo en el momento que vinieron a avisar a la casa. Me levanté como pude y fui a ver a mi padre. Ahí lo vi al pobre, en posición de seguridad, con harta sangre en la calle y en su cabecita, específicamente en la región temporal y pabellón auricular derecho. Lo único que exclamaba era "llevenme para la casa", "mireya (mi madre), llevame a la casa". Estaba conciente. Nunca pensé que en 2 horas más yo estaría con mi padre ayudando a los tecnólogos médicos a tomarle una scanner porque él lo único que hacía era mover las manitos, murmurar palabras inentendibles y no reconocerme :(
Sinceramente, eso no se lo doy a nadie.
Yo fui en la ambulancia ya que mi madre estaba muy nerviosa y ella asumía que yo sabría más del tema, pero en una situación así, la verdad es que en lo único que pensaba era en retroceder en el tiempo y que mi padre nunca hubiera salido en bicicleta. Lo llevaron al Hospital San José. Debo admitir que no confío para nada en este hospital y muchas veces durante todo este proceso me recriminaba el no haberle dicho al conductor de la ambulancia que lo llevara al Hospital de carabineros, donde normalmente nos atendemos. Pero bueno...
Ahí estuvimos esperando como 2 horas hasta que llamaron a un familiar para poder tomarle radiografías, donde fui yo, y ahí pasó lo que comenté anteriormente. Luego me quedé al ladito de él esperando que un médico lo viera al saber los resultados del scanner. Decidí salir de la urgencia para comentarle a mi mamá lo que estaba sucediendo. Hasta ese momento había aguantado el llanto, pero al tratar de decirle a mi mamita que mi papá no me reconocía y que no hablaba coherentemente, exploté en tristeza y abracé a mi mamá con todas las fuerzas. Fue demasiado fuerte todo. De echo ahora al escribir estas palabras me da pena y se me caen algunas lágrimas.
Me senté junto a mi madre en la sala de espera y de un momento a otro llaman a un familiar de nuevo. Entro a la urgencias y escucho un timbre sonando estruendosamente. Veo a médicos y enfermeras correr. Me acerco a donde estaba sucediendo todo y veo que mi papá estaba convulsionando. Todavía tengo esa imagen en la cabeza. Lograron controlarlo luego de unos minutos, pero era obvio que todo iba muy mal. Luego se me acercó un interno de la USACH preguntando algunas antecedentes de mi papá, de forma bien poco empático debo acotar. Ni siquiera me miraba a los ojos, sino que al suelo. En fin... cada estudiante con su método de comunicación.
De ahí me senté adentro de la urgencia a esperar si algún médico se acercaba a explicarme algo. Esperé como 3-4 horas para recién alguien se dignara a decirme algo. Solo recuerdo que el médico me dijo que había riesgo vital importante, que había que ver la evolución que iba teniendo y que lo iban a derivar al instituto de neurocirujía. Le expliqué que nosotros nos atendíamos por Dipreca y que la opción era derivarlo para ese hospital. El médico se comunicó con el hospital y le indicó que la única opción para movilizarlo por la ciudad era en una ambulancia para alta complejidad.
Luego fui a buscar a mi madre que estaba desinformada de todo. Me imagino todo lo que sufría afuera de la urgencia sin saber nada. Pedí que por favor me dejaran estar con ella adentro de las urgencias, y accedieron. De ahí tuvimos que esperar 1 hora y media más para que llegara la ambulancia. Me acuerdo que fue 1 hora eterna. Lloraba, caminaba hacia todos lados, llamaba a mi mejor amiga contándole entre sollozos todo lo que había pasado. La verdad es que estaba destruido. Recuerdo que salí de la urgencias y vi a 3 amigas mías que estaban esperandome. Me subieron un poquito el ánimo, pero poco se podía hacer la verdad. Recuerdo con cariño que vimos unos perritos recién nacidos jugando. Ellos recién comenzando la vida y mi padre estaba terminando ya su camino.
En un momento, mientras jugabamos con los perritos, sale mi madre de la urgencia al lado de la camilla de mi padre. Era momento de partir. Mi madre me dijo que yo fuera en la ambulancia nuevamente y que ella iba a ir a casa a explicarles a mis hermanos que estaban en casa todo lo sucedido. Debo admitir que fue bastante adrenalínico este 2do viaje ya que el conductor se fue soplado, a causa de que mi padre estaba desarrollando una hipotensión por sepsis, imposible de manejar en la ambulancia de forma eficaz. Incluso la paramédico que iba encargada me decía cada cierto momento que mi padre iba demasiado grave y que la posibilidad de que muriera durante el viaje al Hospital de carabineros era muy alta. Era obvio desde ese momento que habían pocas posibilidades de que mi padre se recuperara, aunque yo intente mantenerme positivo y con esperanzas el resto de los días en que mi papá estuvo en la UCI, que exactamente fue 1 mes y 8 días.
Llegando al hospital, todos los médicos de turno en urgencias miraban a mi padre con cara de "y quién es este paciente? nadie nos aviso". Y en realidad fue así. La idea era llevarlo al Hospital Dipreca que queda en Colón 10.000, que cuenta con un departamento de neurocirugía, ya que cabía la posibilidad de que mi padre estuviera desarrollando un aumento de presión intracraneana, que necesita cirugía, pero finalmente fue llevado a un Hospital que también es de carabineros pero que queda en Nuñoa, más cerca de donde nos encontrábamos ya que necesitaba urgentemente ser atendido y no alcanzaba a llegar simplemente al otro Hospital. Lo malo de esta opción es que este hospital de nuñoa no contaba con neurocirugía. Finalmente fue la mejor opción porque aunque tenía gran daño cerebral y hemorragia, la presión intracraneana no estaba aumentada, así que no requería cirugía cerebral.
Al final tuve que esperar 3 horas en el hospital, afuera de la UCI. Estaba completamente solo y fueron las 3 horas más largas y solitarias de mi vida. Llore como nunca antes lo había echo. Recordaba cada momento con mi padre. Cada abrazo, cada sonrisa, cada desayuno, cada reto. Es una tristeza indescriptible. trate de mantener las esperanzas siempre, pero en mi corazón yo sabía que había poco y nada que hacer.
Finalmente le dije a mi madre que fuera al hospital y me acompañara. hablamos juntos los 2 con el médico y luego con un silencio total nos fuimos a la casa a descansar ya que había sido el día más agotador y doloroso en nuestras vidas.
Te amo papito y te extraño demasiado. Gracias por todo... Nunca te olvidaré y haré lo mejor que pueda para que estés orgulloso de mi.
1 comentario:
Conmovedor
Logro visualizar cada detalle que describes....
Y no puedo comentarte nada.....
Simplemente me conmovió absolutamente.
Un abrazo apretadísimo. Te quiero, amigo!
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